Un poco de información sobre el género policial

¿Qué define al relato policial?

El relato policial gozó, a lo largo de los años, de una gran difusión. Muchos escritores eligieron escribir dentro de este género, lo que tuvo como consecuencia la generación de distintos tipos de relatos, que variaban de acuerdo con las características personales del autor, la época en la que escribió y la corriente a la que perteneció. Por eso, resulta imposible pensar en una serie de categorías que puedan identificarse como propias del género en general.

Sin embargo, podemos identificar dos elementos que deben existir en un relato para que este pueda definirse como “un relato policial”: la trama debe organizarse en torno a un caso, y el protagonista debe asumir el rol de investigador. En todo relato policial, el protagonista (generalmente un detective o policía) investiga un crimen cometido por un autor desconocido, en circunstancias sospechosas. El hecho delictivo, realizado en claro quebranto de la ley, puede ser de cualquier tipo: asesinato, robo, chantaje, etc.

Debido a que la narración coincide con una investigación policial, la estructura de este tipo de relatos es inversa a aquella de la narrativa tradicional: en lugar de avanzar hacia el futuro, el relato policial comienza contando un delito, y luego se procede a descubrir las condiciones en que este se realizó, y a su autor. Así, el “tiempo” transcurre en los dos sentidos: mientras que la investigación avanza hacia el futuro, la resolución del misterio viaja en sentido opuesto, hacia el pasado.

 

Tipos de policial

Si bien todo relato policial debe involucrar un caso y tener como protagonista a un investigador, estos elementos pueden adquirir modalidades diversas. Según el tipo de crimen y las características del detective, es posible distinguir dos tipos de policial:

 

  1. El policial clásico o policial de enigma:

En este tipo de relatos, el crimen es tratado como un problema matemático y, por lo tanto, se ve separado de su motivación social. Aunque los delitos que se narran pueden ser de cualquier tipo (incluso violentos asesinatos), se evita la alusión a cualquier tipo de detalle morboso.

El detective es un investigador amateur (un autodidacta que no ha recibido la formación profesional de un policía) a quien le interesan los enigmas, y que lleva adelante la pesquisa por amor a la verdad. Como el caso se presenta como un enigma (o como un problema matemático), el detective, que es un razonador nato, lo resuelve a partir de la observación de las pistas y de la deducción. No utiliza la violencia, sino su propio cerebro.

Otra cuestión relativa a este tipo de policial es que el caso suele tener lugar en espacios interiores y cerrados, por lo que la investigación se circunscribe a este, y no presenta posibilidades ilimitadas.

 

  1. El policial negro o policial de acción:

En este tipo de relatos, el crimen pone de manifiesto un problema social y, por esta razón, la motivación del delito es central. Las raíces socioculturales de la delincuencia adquieren un lugar destacado y se toma en cuenta tanto la vida del criminal, como las razones por las cuales llevó adelante el delito. Así, la importancia del proceso de identificación del culpable se va desplazada.

Se trata de textos sumamente violentos que describen con detenimiento la escena del crimen, y en los cuales es frecuente la violencia y el derramamiento de sangre. Además, los crímenes ya no tienen lugar en cuartos cerrados, sino que se desatan en las calles, generalmente en los bajos fondos urbanos.

El detective es un profesional, que trabaja por una paga. No es un razonador puro, sino que se guía por corazonadas y se introducen en el mundo del hampa para resolver el caso; si es necesario, lucha físicamente y recurre a métodos poco lícitos para hallar al culpable.

Publicado en 2019, apuntes de clase, Segundo año, SEGUNDO TRIMESTRE | Deja un comentario

Construyendo nuestro eportfolio

Este año tenemos una propuesta distinta: vamos a construir un eportfolio (en realidad, cada uno va a crear su propio eportfolio). El año pasado, los chicos de 4to año 2018 comenzaron con esta experiencia de la mano de Pat Chujman. Pero este año tenemos una novedad… ustedes van a tener que crear un eportfolio bilingüe.

¡Todo un desafío!

Antes de ponernos manos a la obra, tenemos que poder responder una pregunta fundamental:

¿Qué es un eportfolio?

Para poder responder y responderse esta pregunta, Pat les dejó algo de información y una consigna de trabajo. Siempre que tengan dudas, pueden volver a esta entrada en el glob de Pat: http://pchujman.cumbresblogs.com/2019/04/14/your-learning-eportfolio/

Una vez que hayan terminado este trabajo podrán decir que dieron comienzo a su eportfolio.

Pero… ¿qué más vamos a incluir en nuestros eportfolios?

A continuación les dejo algunas especificaciones que nos permitirán comenzar a comprender el trabajo del año:

Si bien existen distintos tipos de eportfolios, nosotros vamos a trabajar sobre uno un particular: el eportfolio de experiencia. Esto quiere decir que ustedes tendrán que elegir algunas de las experiencias de clase para presentar y compartir.

¿Cuáles? Las que ustedes elijan; las que más hayan disfrutado, o los hayan hecho sentir orgullosos. También puede ser que elijan alguna sobre la que tengan algo que decir, aunque no haya sido su experiencia preferida. Ustedes encontrarán sus propios criterios de selección.

Eso sí, las actividades deben corresponder a sus clases de Literatura o Literature.

¿Cuántas? Tendrán que presentar un mínimo de 10 experiencias de clase: 3 del primer trimestre, 4 del segundo y 3 del tercero. Para que su eportfolio sea realmente bilingüe, les pedimos que seleccionen experiencias de ambas materias: mínimo 4 actividades de cada materia (es decir que presentarán 5 y 5 o 4 y 6).

¿Dónde? En el blog, por supuesto. Por eso, desde ya les pedimos que vayan creando la categoría eporfolio.

¿Cómo? Para presentar cada experiencia de clase van a seguir 3 pasos.

Los 3 pasos para presentar una experiencia de clase en el eportfolio

Paso 1

Contar la experiencia de clase punto por punto, dando cuenta de la consigna y de los trabajos realizados. Por último, mostrar el producto final (ensayo, cuento, poster, video).

Paso 2

Presentar una reflexión personal del trabajo realizado (una reflexión sobre el aprendizaje). En cada caso tendrán que poder responderse si aprendieron algo nuevo, qué aprendieron, cómo aprendieron mejor, por qué la actividad les resulto productiva, qué no aprendieron, por qué, qué tendrían que haber hecho para aprovechar mejor la actividad, cómo podrían haberla mejorado, cómo tendría que haber sido su participación en clase para obtener los mejores resultados posibles.

Paso 3

Conectar la actividad realizada con alguna otra cosa: puede ser con temas o actividades de otras clases o materias, o puede ser que establezcan un vínculo con elementos de su vida cotidiana, con textos que ustedes lean por su cuenta o películas, canciones, series que consuman. Todas las conexiones son válidas y los van a ayudar a poner en contexto los trabajos de clase. Lo que nosotros leemos, estudiamos y pensamos no existe por fuera y por separado de nuestra vida; tenemos que poder integrarlo como parte de nuestro conocimiento del mundo. Así, de alguna manera van a estar haciendo una reflexión sobre los temas de clase.

 

Esta es la idea general. A medida que pase el tiempo vamos a ir precisando nuevas especificaciones. Y yo voy a incluirlas en esta entrada, que los va a guiar a lo largo del trabajo. Ante cualquier duda, podemos recurrir a Pat, que seguramente podrá orientarnos mucho.

 

Y ahora sí… ¡a trabajar!

Publicado en 2019, Cuarto año, DHsecundaria, eportfolio2019 | Deja un comentario

El relato policial

Antes de empezar a leer la novela de Pablo de Santis…

¿Con qué piensan que nos vamos a encontrar?

Consigna de trabajo de anticipación: elaborar una lista con palabras correspondientes al campo semántico que pensamos encontrar.

¿Qué es el campo semántico?

RESPUESTA:

Para entrar en tema:

  1. Leer atentamente el siguiente cuento breve:

 

“Las aventuras de Johnnie Waverly “

En: Christie, Agatha: Primeros casos de Poirot (versión adaptada).

 

– Le ruego que vuelva a contarme toda la historia, Monsieur Waverly, y sin olvidarse de nada, por favor – le indicó Hércules Poirot al padre de pequeño Johnnie, recientemente secuestrado.

– Bien. Creo que el principio de todo esto fue la carta anónima que recibí hace diez días. Se me exigía la entrega de veinticinco mil libras, amenazando con raptar a Johnnie en caso contrario. Cinco días después recibí otra carta por el estilo: “Si no paga, su hijo será secuestrado el veintinueve”. Puse el caso en manos de Scotland Yard. No parecieron tomarlo muy en serio. El día veintiocho recibí la tercera carta. “No ha pagado. Su hijo será raptado mañana a las doce del mediodía. Y su rescate le costará cincuenta mil libras.” Volví a Scotland Yard. Esta vez parecieron algo más impresionados. Me aseguraron que tomarían todas las precauciones.

“Volví a casa mucho más tranquilo. No obstante, di orden de que no dejaran entrar a ningún extraño. Más a la mañana siguiente mi esposa no se encontraba bien; había sido envenenada. No estaba grave pero tardaría unos días en curarse. Al volver a mi habitación hallé una nota prendida en mi almohada, que contenía sólo tres palabras: “A las doce”. Enloquecí: alguien que vivía en mi propia casa estaba involucrado. Reuní a todos los criados y, perdido el dominio de mis nervios, los despedí a todos. Sólo había una persona en quien poder confiar: Tredwell, el mayordomo, que ha estado conmigo desde que yo era niño.

“El inspector llegó a eso de las diez y media de ese mismo día. Había dejado varios hombres apostados en el parque. Fui a buscar a Johnnie y con el inspector nos refugiamos en una habitación que llamamos la Cámara del Consejo. Hay un gran reloj y las manecillas señalaban casi las doce. De pronto el reloj comenzó a sonar y yo estreché a Johnnie contra mi pecho. Al dar la última campanada oyóse una gran conmoción fuera… gritos y carreras. El inspector abrió la ventana y el sargento se acercó corriendo.

“- Ya lo tenemos, señor – jadeó -. Estaba oculto entre los arbustos.

“Salimos corriendo a la terraza, olvidando a Johnnie. Allí, dos agentes sujetaban a un individuo que se debatía en un vano afán de escapar. Llevaba una nota dirigida a mí, que decía: “Debió haber pagado. Ahora el rescatar a su hijo le costará cincuenta mil libras. A pesar de todas sus precauciones, ha sido secuestrado a las doce del veintinueve”. Solté una risotada de alivio, pero al mismo tiempo oí el ruido de un motor de auto y un grito. Volví la cabeza. Por la avenida corría un coche a toda velocidad. Me estremecí de horror al ver los rizos rubios de Johnnie dentro del auto. Tredwell y yo estábamos lada a lado, horrorizados.

“Entonces oímos un sonido que nos sobresaltó, el de las campanas del reloj del pueblo. El inspector extrajo de su bolsillo el suyo: eran exactamente las doce. Como impulsados por un resorte, corrimos a la Cámara del Consejo; el reloj marcaba la hora y diez minutos. Alguien lo había adelantado deliberadamente, porque nunca se adelanta o atrasa. Es un reloj perfecto.

– Un problema muy grave, oscuro y encantador – murmuró el detective -. Lo investigaré con sumo placer. La verdad es que fue planeado… a la maravilla.

– Supongo que el resto debe conocerlo perfectamente ya gracias a los periódicos – repuso el señor Waverly -. Al principio pareció que todo iba a terminar bien, ya que un coche de las mismas características, con un hombre y un niño, fue visto marchando con rumbo a Londres. Ya sabe lo que ocurrió luego, detuvieron el auto y el niño no era Johnnie.

-En cuanto al hombre que capturaron en el parque, tengo entendido que insiste en que la nota le fue entregada para ser llevada a Waverly Court, y también que hizo cierta acusación…

– Ese individuo tiene la pretensión de que Tredwell es el hombre que le dio el paquete. “Sólo que ahora se ha afeitado el bigote.” ¡Tredwell, que ha nacido en mi hacienda!

– ¿Y usted qué opina, señora? – preguntó Poirot volviéndose de improviso hacia la dama.

– No pudo ser Tredwell quien le diera el paquete. Ese hombre dice que se lo dieron a las diez, y a las diez Tredwell se hallaba con mi esposo en el salón de fumar.

– ¿Existe algún escondite especial en la casa?

– ¡Cielos, existe un agujero secreto! Se entra por uno de los paneles del vestíbulo. Pero nadie lo conoce, excepto mi esposa y yo.

– ¿Y Tredwell?

– Bueno… es posible que haya oído hablar de él.

– ¿Sería tan amable de mostrármelo? Quizás encontremos alguna pista  – pidió Poirot al señor.

Los tres se dirigieron al agujero secreto. El señor iba adelante y el detective aprovechó la ocasión para consultarle a la señora su verdadera opinión sobre el mayordomo Tredwell.

– No tengo nada contra él, señor Poirot. No comprendo de qué modo puede estar mezclado en este asunto, pero… bueno, nunca me ha gustado… nunca. No supondrá usted…

– Yo nunca supongo. Sólo… empleo mis células grises. Y algunas veces… sólo muy de vez en cuando… se me ocurre alguna idea.

Pronto entraron en el agujero secreto.

– Ya ve usted – dijo Waverly -. Aquí no hay nada.

La reducida habitación estaba completamente vacía, y el suelo aparecía escrupulosamente barrido. El rostro de Poirot resplandecía de entusiasmo y satisfacción.

-Tenía razón – murmuró -. Sabía que estaba en lo cierto.

Waverly dejó a Poirot solo en la estancia, para que tuviese ocasión de reflexionar en voz alta:

– Saquemos nuestras deducciones De no haber avisado a los Waverly de antemano, hubiese sido más sencillo realizar el rapto. ¡Se ha representado esta farsa deliberadamente! Ahora enfoquemos la cuestión desde otro ángulo. Todo tiende a señalar la existencia de un cómplice en la misma casa: el misterioso envenenamiento en la señora Waverly, la nota prendida en la almohada, el adelantar el reloj diez minutos… Además, hay un detalle adicional: no había polvo en el agujero secreto. Había sido barrido con una escoba.

“Tenemos tres personas en la casa: el señor y la señora Waverly y Tredwell, el mayordomo. Empezaremos por Tredwell. Hay varios factores sospechosos contra él. En primer lugar, el detenido dice que fue Tredwell quien le entregó el paquete en el pueblo. Pero Tredwell puede probar su coartada para este punto. Además, nació y ha sido educado al servicio de los Waverly. Parece imposible que a última hora tuviera parte en el rapto del hijo de la casa.

“También debemos considerar brevemente a la señora Waverly. Pero ella es rica. Fue su dinero el que volvió a levantar la hacienda. No habría razón para que hiciese raptar a su hijo y cobrar su propio dinero. En cambio su esposo está en una posición muy distinta. Su mujer es rica y no es muy aficionada a repartir su dinero. Pero puede verse en el acto que el señor Waverly es un bon viveur. ¡Él dispidió a los criados para que no molesten, y pudo escribir los anónimos, envenenar a su esposa, adelantar las manecillas del reloj y establecer una magnífica coartada para su fiel ayudante Tredwell! Fueron tres personas: Waverly, Tredwell y algún amigo de Waverly. El tercer hombre recoge a un chiquillo en el pueblo, un niño de rizos rubios. Entra en Waverly en el momento preciso, gritando, y deja un rastro falso hasta Londres. Entretanto, Tredwell ha realizado su parte entregando la nota. Su amo puede presentar una buena coartada en el caso de que el hombre lo reconociera, a pesar del bigote postizo que utilizó. Y en cuanto al señor Waverly, tan pronto como oye el alboroto que se armaba en el exterior y el inspector sale corriendo, rápidamente esconde al niño en el agujero secreto y sigue al policía al jardín. Más tarde, le es fácil sacar al niño y llevarlo a un lugar seguro.

– Señor Poirot. – el señor Waverly penetró en la estancia -. ¿Ha descubierto algo? ¿Tiene alguna idea de dónde han llevado al niño?

– Lo sé todo, monsieur. Le doy veinticuatro horas para devolver al niño. De otro modo la señora Waverly será informada del exacto desarrollo de los acontecimientos.

 

2. Responder las siguientes preguntas:

a. ¿Quién investiga el caso? Presentar y describir a quien investiga el caso, y considerar quienes no lo hacen y por qué.

b. ¿Cómo resuelve el caso el investigador? ¿Qué métodos utiliza?

c. Explicar el caso y considerar cuál fue la motivación para realizar el crimen.

 

Publicado en 2019, consignas de trabajo, Segundo año, SEGUNDO TRIMESTRE | Deja un comentario

Cuentos de Jorge Luis Borges

La intrusa

Jorge Luis Borges

Dicen (lo cual es improbable) que la historia fue referida por Eduardo, el menor de los Nelson, en el velorio de Cristián, el mayor, que falleció de muerte natural, hacia mil ochocientos noventa y tantos, en el partido de Morón. Lo cierto es que alguien la oyó de alguien, en el decurso de esa larga noche perdida, entre mate y mate, y la repitió a Santiago Dabove, por quien la supe. Años después, volvieron a contármela en Turdera, donde había acontecido. La segunda versión, algo más prolija, confirmaba en suma la de Santiago, con las pequeñas variaciones y divergencias que son del caso. La escribo ahora porque en ella se cifra, si no me engaño, un breve y trágico cristal de la índole de los orilleros antiguos. Lo haré con probidad, pero ya preveo que cederé a la tentación literaria de acentuar o agregar algún pormenor.

En Turdera los llamaban los Nilsen. El párroco me dijo que su predecesor recordaba, no sin sorpresa, haber visto en la casa de esa gente una gastada Biblia de tapas negras, con caracteres góticos; en las últimas páginas entrevió nombres y fechas manuscritas. Era el único libro que había en la casa. La azarosa crónica de los Nilsen, perdida como todo se perderá. El caserón, que ya no existe, era de ladrillo sin revocar; desde el zaguán se divisaban un patio de baldosa colorada y otro de tierra. Pocos, por lo demás, entraron ahí; los Nilsen defendían su soledad. En las habitaciones desmanteladas dormían en catres; sus lujos eran el caballo, el apero, la daga de hojas corta, el atuendo rumboso de los sábados y el alcohol pendenciero. Sé que eran altos, de melena rojiza. Dinamarca o Irlanda, de las que nunca oirían hablar, andaban por la sangre de esos dos criollos. El barrio los temía a los Colorados; no es imposible que debieran alguna muerte. Hombro a hombro pelearon una vez a la policía. Se dice que el menor tuvo un altercado con Juan Iberra, en el que no llevó la peor parte, lo cual, según los entendidos, es mucho. Fueron troperos, cuarteadores, cuatreros y alguna vez tahúres. Tenían fama de avaros, salvo cuando la bebida y el juego los volvían generosos. De sus deudos nada se sabe y ni de dónde vinieron. Eran dueños de una carreta y una yunta de bueyes.

Físicamente diferían del compadraje que dio su apodo forajido a la Costa Brava. Esto, y lo que ignoramos, ayuda a comprender lo unidos que fueron. Malquistarse con uno era contar con dos enemigos.

Los Nilsen eran calaveras, pero sus episodios amorosos habían sido hasta entonces de zaguán o de casa mala. No faltaron, pues, comentarios cuando Cristián llevó a vivir con él a Juliana Burgos. Es verdad que ganaba así una sirvienta, pero no es menos cierto que la colmó de horrendas baratijas y que la lucía en las fiestas. En las pobres fiestas de conventillo, donde la quebrada y el corte estaban prohibidos y donde se bailaba, todavía, con mucha luz. Juliana era de tez morena y de ojos rasgados; bastaba que alguien la mirara, para que se sonriera. En un barrio modesto, donde el trabajo y el descuido gastan a las mujeres, no era mal parecida.

Eduardo los acompañaba al principio. Después emprendió un viaje a Arrecifes por no sé qué negocio; a su vuelta llevó a la casa una muchacha, que había levantado por el camino, y a los pocos días la echó. Se hizo más hosco; se emborrachaba solo en el almacén y no se daba con nadie. Estaba enamorado de la mujer de Cristián. El barrio, que tal vez lo supo antes que él, previó con alevosa alegría la rivalidad latente de los hermanos.

Una noche, al volver tarde de la esquina, Eduardo vio el oscuro de Cristián atado al palenque. En el patio, el mayor estaba esperándolo con sus mejores pilchas. La mujer iba y venía con el mate en la mano. Cristián le dijo a Eduardo:

-Yo me voy a una farra en lo de Farías. Ahí la tenés a la Juliana; si la querés, usala.

El tono era entre mandón y cordial. Eduardo se quedó un tiempo mirándolo; no sabía qué hacer. Cristián se levantó, se despidió de Eduardo, no de Juliana, que era una cosa, montó a caballo y se fue al trote, sin apuro.

Desde aquella noche la compartieron. Nadie sabrá los pormenores de esa sórdida unión, que ultrajaba las decencias del arrabal. El arreglo anduvo bien por unas semanas, pero no podía durar. Entre ellos, los hermanos no pronunciaban el nombre de Juliana, ni siquiera para llamarla, pero buscaban, y encontraban razones para no estar de acuerdo. Discutían la venta de unos cueros, pero lo que discutían era otra cosa. Cristián solía alzar la voz y Eduardo callaba. Sin saberlo, estaban celándose. En el duro suburbio, un hombre no decía, ni se decía, que una mujer pudiera importarle, más allá del deseo y la posesión, pero los dos estaban enamorados. Esto, de algún modo, los humillaba.

Una tarde, en la plaza de Lomas, Eduardo se cruzó con Juan Iberra, que lo felicitó por ese primor que se había agenciado. Fue entonces, creo, que Eduardo lo injurió. Nadie, delante de él, iba a hacer burla de Cristián.

La mujer atendía a los dos con sumisión bestial; pero no podía ocultar alguna preferencia por el menor, que no había rechazado la participación, pero que no la había dispuesto.

Un día, le mandaron a la Juliana que sacara dos sillas al primer patio y que no apareciera por ahí, porque tenían que hablar. Ella esperaba un diálogo largo y se acostó a dormir la siesta, pero al rato la recordaron. Le hicieron llenar una bolsa con todo lo que tenía, sin olvidar el rosario de vidrio y la crucecita que le había dejado su madre. Sin explicarle nada la subieron a la carreta y emprendieron un silencioso y tedioso viaje. Había llovido; los caminos estaban muy pesados y serían las once de la noche cuando llegaron a Morón. Ahí la vendieron a la patrona del prostíbulo. El trato ya estaba hecho; Cristián cobró la suma y la dividió después con el otro.

En Turdera, los Nilsen, perdidos hasta entonces en la mañana (que también era una rutina) de aquel monstruoso amor, quisieron reanudar su antigua vida de hombres entre hombres. Volvieron a las trucadas, al reñidero, a las juergas casuales. Acaso, alguna vez, se creyeron salvados, pero solían incurrir, cada cual por su lado, en injustificadas o harto justificadas ausencias. Poco antes de fin de año el menor dijo que tenía que hacer en la Capital. Cristián se fue a Morón; en el palenque de la casa que sabemos reconoció al overo de Eduardo. Entró; adentro estaba el otro, esperando turno. Parece que Cristián le dijo:

-De seguir así, los vamos a cansar a los pingos. Más vale que la tengamos a mano.

Habló con la patrona, sacó unas monedas del tirador y se la llevaron. La Juliana iba con Cristián; Eduardo espoleó al overo para no verlos.

Volvieron a lo que ya se ha dicho. La infame solución había fracasado; los dos habían cedido a la tentación de hacer trampa. Caín andaba por ahí, pero el cariño entre los Nilsen era muy grande -¡quién sabe qué rigores y qué peligros habían compartido!- y prefirieron desahogar su exasperación con ajenos. Con un desconocido, con los perros, con la Juliana, que habían traído la discordia.

El mes de marzo estaba por concluir y el calor no cejaba. Un domingo (los domingos la gente suele recogerse temprano) Eduardo, que volvía del almacén, vio que Cristián uncía los bueyes. Cristián le dijo:

-Vení, tenemos que dejar unos cueros en lo del Pardo; ya los cargué; aprovechemos la fresca.

El comercio del Pardo quedaba, creo, más al Sur; tomaron por el Camino de las Tropas; después, por un desvío. El campo iba agrandándose con la noche.

Orillaron un pajonal; Cristián tiró el cigarro que había encendido y dijo sin apuro:

-A trabajar, hermano. Después nos ayudarán los caranchos. Hoy la maté. Que se quede aquí con su pilchas, ya no hará más perjuicios.

Se abrazaron, casi llorando. Ahora los ataba otro círculo: la mujer tristemente sacrificada y la obligación de olvidarla.

 

PARA RESPONDER:

  1. ¿Quién es el protagonista de esta historia?
  2. ¿Cuál es la importancia que tiene “la intrusa”, personaje que da nombre al cuento? ¿cuál es el rol que lleva adelante en la historia?
  3. A partir de la siguiente cita, explicar cómo se define a la mujer en el texto: Cristián se levantó, se despidió de Eduardo, no de Juliana, que era una cosa, montó a caballo y se fue al trote, sin apuro. Justificar la respuesta con otros episodios del relato.
  4. La vida de estos hermanos es definida como una “vida de hombres entre hombres”. Explicar cuál es el lugar que le queda a la mujer en este contexto. Tener en cuenta la siguiente cita: En el duro suburbio, un hombre no decía, ni se decía, que una mujer pudiera importarle, más allá del deseo y la posesión, pero los dos estaban enamorados. Esto, de algún modo, los humillaba.

 

Publicado en 2019, consignas de trabajo, Cuarto año, PRIMER TRIMESTRE | Deja un comentario

Consigna:
1. Teniendo en cuenta las características de la ciencia ficción, crear un mundo posible que se manifieste como una …

A. Explicar cómo se conformó este mundo.
B. Describirlo.
C. Imaginar qué personajes lo habitan.

2. Explicar por qué este espacio es propio de la ciencia ficción, haciendo referencia a la teoría.

Cuestiones a evaluar:

1. Uso correcto del género.
2. Inclusión de elementos propios del género (cuantos más se presenten, mejor… siempre que sean correctos).
3. Redacción.
4. Creatividad.

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Temas para el primer trimestral de Literatura de 4to año – 2019

Chicos: a continuación van a encontrar una lista con los temas que entran para el trimestral.

PRIMER TRIMESTRE: PENSAR LA LITERATURA ARGENTINA

  • Definición del objeto de estudio: ¿cómo podemos definir «LITERATURA ARGENTINA»?

PRIMER TRIMESTRE: PENSAR LA LITERATURA ARGENTINA

  • Julio Cortázar como escritor argentino. Lectura y análisis del cuento «Casa Tomada». Lectura de sus postulados sobre su condición de escritor argentino y latinoamericano en la clase «Los caminos de un escritor».

UN TEXTO DE LITERATURA ARGENTINA

Los caminos de un escritor

  • La Cautiva como texto fundacional de la literatura argentina. Nociones importantes a tener en cuenta: el autor, la época, el género. Imágenes del desierto.

La Cautiva: un poco de información

APARTADOS TEÓRICOS PARA TRABAJAR CON LA CAUTIVA

  • Intertextualidades en la obre de Jorge Luis Borges. Lectura y análisis de los cuentos «El cautivo» e «Historia del guerrero y la cautiva».
  • El ensayo argumentativo: cómo escribir un ensayo.

SOBRE LOS ENSAYOS

IMPORTANTE: REVISAR LOS APUNTES DE CLASE Y LAS CONSIGNAS PARA ANÁLISIS DE LOS TEXTOS QUE PODRÁN ENCONTRARSE EN LA CARPETA.

Publicado en 2019, Cuarto año, PRIMER TRIMESTRE, temas de exámenes | Deja un comentario

TEMAS PARA EL PRIMER TRIMESTRAL DE LENGUA Y LITERATURA DE 2DO AÑO

A continuación encontrarán un listado de los temas que serán evaluados en el examen trimestral de Lengua y Literatura:

  • Intervenciones de lo sobrenatural en la literatura: introducción. Lecturas: «No se culpe a nadie», Julio Cortázar
  • La literatura fantástica. Definición. Características del género y elementos propios. Nociones de Todorov. Lecturas: «La sirena», «Hola y adiós», en: Las doradas manzanas del sol, Ray Bradbury.
  • El cuento maravilloso. Definición. Características del género y elementos propios. Historia del género (del cuento popular al cuento infantil). Lecturas: «La bruja de abril», «El niño invisible», en: Las doradas manzanas del sol, Ray Bradbury.
  • La ciencia ficción. Definición. Características del género y elementos propios. Visiones del futuro: utopía, distopía, ucronía. Lecturas: «El ruido del trueno», «el peatón», en: Las doradas manzanas del sol, Ray Bradbury.
  • Comprensión lectora. Otros cuentos de Ray Bradbury como «La fruta en el fondo del tazón».
  • Sintaxis: el sujeto y sus modificadores. El predicado y sus modificadores. El predicativo subjetivo obligatorio y el predicativo subjetivo no obligatorio. La oración simple y la oración compuesta.
  • Clases de palabras: las preposiciones.

 

Publicado en 2019, PRIMER TRIMESTRE, Segundo año, temas de exámenes | Deja un comentario

Un tema que pensamos que sabemos…

¿Qué distingue a un MD de un MI? ¿o a un circunstancial de un complemento circunstancial? En términos de función sintáctica podemos hablar de nexos subordinantes, pero ¿cómo reconozco un nexo subordinante?

Dentro de las clases de palabras encontramos un grupo muy particular… un grupo cerrado que pensamos que conocemos, pero que solemos no recordar del todo bien…

¡LAS PREPOSICIONES!

Estas funcionan como nexos subordinantes en la oración.

Resultado de imagen para preposiciones

 

 

 

Publicado en 2019, apuntes de clase, PRIMER TRIMESTRE, Segundo año | Deja un comentario

Intervenciones de lo sobrenatural: la ciencia ficción

LA CIENCIA FICCIÓN

BUSCANDO UNA DEFINICIÓN

La ciencia ficción es un género basado en la idea del continuo desarrollo de la ciencia y las tecnologías. En los relatos de este género, los mundos que se crean son mundos posibles gracias a las conquistas de la ciencia y a la evolución tecnológica que los descubrimientos científicos traen aparejadas. La ciencia ficción se puede pensar, así, como un intento de describir y explorar el impacto que los avances científicos y tecnológicos pueden tener en la humanidad.

A este primer acercamiento a una definición de la ciencia ficción, podemos agregarle la cualidad de ser una literatura de anticipación: el escritor de ciencia ficción se anticipa a la ciencia porque se propone “inventar” un futuro probable.

La ciencia ficción reúne dos elementos que lo constituyen y que parecen contrapuestos: el mundo de lo racional, de las investigaciones científicas, por un lado, y el mundo de la fantasía, por el otro. Pero resulta importante tener en cuenta que no todos los fundamentos científicos que aparecen en estas historias son reales: tienen la “apariencia” de ser verdades, son verosímiles. En los relatos de ciencia ficción, la fantasía está limitada por las reglas del pensamiento científico. Por eso también se define al género como “la literatura de la imaginación disciplinada”.

LA DIFERENCIA CON LO MARAVILLOSO Y LO FANTÁSTICO

Pablo Capanna: “en la ciencia ficción, la imaginación está limitada por un pensamiento racional. Eventos que en el cuento maravilloso se explican por la magia, en la ciencia ficción se explican por los avances de la ciencia y la técnica”.

A diferencia del género fantástico, en la ciencia ficción siempre hay una explicación posible y racional para los acontecimientos narrados. La ciencia ficción exhibe un mundo posible, al que los avances de la ciencia han modificado hasta hacer irreconocible para el hombre actual.

UTOPÍAS Y DISTOPÍAS

La ciencia ficción imagina futuros posibles y, en el complejo mundo narrativo que crea, plasma los cuestionamientos de la humanidad frente a los grandes descubrimientos de la ciencia y tecnología: ¿todo avance científico conlleva algo positivo en sí mismo? ¿Tenemos conciencia de los peligros que pueden generar nuestros inventos?

El desarrollo del género se vio favorecido por cierta actitud optimista y esperanzada hacia el progreso de la ciencia; algunos tenían confianza en que los adelantos científicos remediarían injusticias y errores de la humanidad y que, al fin, el mundo viviría en paz. Sin embargo, otros advirtieron que los descubrimientos e inventos que maravillaban al mundo, en manos equivocadas podrían ser empleados para la destrucción de la humanidad.

Así, la especulación sobre el desarrollo científico ha llevado a distintas visiones del futuro:

UTOPÍA: es la representación de un mundo ideal posible, donde se ubica una sociedad plena de felicidad sustentada en virtudes, como la equidad y la justicia, pero que no existe en la realidad. Este mundo resulta, por la manera en que es retratado, una crítica del mundo presente en la medida en que pone en evidencia lo lejos que está la humanidad de alcanzar su plenitud.

DISTOPÍA: concibe un mundo ideal posible repleto de conflictos, donde sería indeseable vivir. Esta perspectiva pesimista sobre el futuro supone una mirada crítica de los errores y vicios en que están incurriendo los hombres, como por ejemplo el mal uso de los recursos naturales, la fe ciega en cualquier avance científico, los conflictos cada vez más violentos entre diferentes culturas.

UCRONÍA: es la representación de un mundo posible como consecuencia de una alteración arbitraria de determinados sucesos históricos. Este modo de imaginar el futuro se sustenta en la pregunta ¿qué hubiese pasado si…?, y encuentra como resultado relatos de mundos donde, por ejemplo, los dinosaurios nunca se hubieran extinguido.

ELEMENTOS PROPIOS DE LA CIENCIA FICCIÓN

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UNA LITERATURA DE ÉPOCA

La ciencia ficción es el producto de una época. Por eso, sus temas y postulados “envejecen” rápidamente. Por ejemplo, la ciencia ficción del siglo XIX que relata viajes espaciales, deja de ser novedosa para un lector de nuestra época.

Publicado en 2019, materiales para trabajar, PRIMER TRIMESTRE, Segundo año | Deja un comentario

Intervenciones de lo sobrenatural: el cuento maravilloso

La literatura fantástica se ha definido muchas veces por su oposición a la literatura realista: en un sentido amplio, se ha dicho que es aquella en la que se presentan elementos sobrenaturales.

Sin embargo, ahora sabemos que el género fantástico presenta ciertas características bien definidas. No siempre que interviene lo sobrenatural en un relato estamos frente a un texto fantástico.

Dependiendo de cómo se organice la intervención de lo sobrenatural, podremos identificar distintos géneros.

Vamos a ver otro ejemplo…

EL CUENTO MARAVILLOSO

Muchos estudiosos de la literatura han intentado caracterizar el cuento maravilloso, para poder identificar qué es lo que lo define como tal. Entre ellos, un teórico búlgaro llamado Tzvetan Todorov, quien se dedicó al estudio de la literatura fantástica, propuso una breve definición, que puede resultarnos útil para empezar a pensar el género: para él, el cuento maravilloso es aquel que evoca un universo donde lo sobrenatural tiene derecho a existir.

El cuento maravilloso presenta un mundo organizado de manera diferente al nuestro, un mundo distinto al mundo real, con características sobrenaturales: existen seres maravillosos, elementos mágicos y no se respetan las leyes de la naturaleza (por ejemplo, los animales pueden hablar). Quienes habitan en este mundo, no se sorprenden ante lo extraordinario; viven inmersos en la magia, y la aceptan como lo real. Y también el lector acepta el mundo sobrenatural del cuento maravilloso como algo posible, sin extrañarse ante la aparición de hadas, brujas, animales humanizados, objetos mágicos y otras maravillas.

Este universo mágico existe fuera de nuestro mundo y fuera de nuestro tiempo; por lo tanto, los cuentos maravillosos no presentan coordenadas espaciotemporales que se identifiquen con nuestra realidad. Existe cierta imprecisión en cuanto al tiempo en que transcurre la historia, aunque generalmente se remite a un pasado lejano (lo que puede reconocerse en la frase típica de apertura de los cuentos maravillosos: “Había una vez”). Y también el espacio geográfico es indeterminado, identificándose únicamente escenarios prototípicos (como el bosque, el castillo, el prado o la montaña), que no se sabe dónde se localizan. La estructura de los cuentos maravillosos es muy siempre, y los motivos que tratan suelen ser recurrentes: se reiteran los viajes o las búsquedas emprendidas por los protagonistas, la ruptura de prohibiciones, y las pruebas a ser superadas por el héroe. Además, los personajes son prototípicos, pues en todos los cuentos encontramos los mismos: las princesas y príncipes, los jóvenes valientes, las hadas madrinas y otros ayudantes mágicos, los ogros, los dragones, las madrastras malvadas y los animales parlantes son algunos de los más recurrentes. Ellos presentan sus características personales muy exacerbadas, lo que permite que se efectúen fuertes contrastes entre los distintos personajes de un cuento, oponiéndose los buenos (siempre protagonistas) a los malvados, los jóvenes a los viejos, los hermosos a los horrendos.

 

El cuento popular y el cuento infantil

Los cuentos maravillosos existen desde hace miles de años, incluso antes de haber sido registrados por escrito. Solían transmitirse oralmente, de generación en generación, y sus destinatarios no eran solamente los niños: eran una parte importante de la cultura popular, pues permitían la transmisión de sus valores, ideas y verdades. Al pertenecer al ámbito de la oralidad, existían múltiples variantes de cada cuento, pues cada orador podía realiza algunas modificaciones, agregando elementos propios, y dejando fuera otros. Además, al pasar de país en país, sufrían metamorfosis importantes, para adaptarse a cada cultura. Luego, fueron recogidos por los folcloristas, y fijados por escrito. Muchos relatos fueron registrados independientemente por más de un folclorista, lo que dio lugar a que existan distintas versiones de una misma historia (por ejemplo, la historia de la Cenicienta puede leerse por autores como Perrault, los hermanos Grimm, el ruso Afanásiev, entre otros).

Si bien el hecho de que existan versiones escritas ha generado que los relatos se estabilicen en cierto grado, eso no quiere decir que ellos no hayan continuado evolucionando. De hecho, hoy en día conocemos versiones de los cuentos con grandes variaciones respecto de las primeras versiones escritas. Esto se debe, en gran medida, a que los cuentos que antes no estaban dirigidos a los niños, comenzaron a asociarse a los infantes, y por eso se fueron suavizando y haciendo menos severos. Por ejemplo, cuando los cuentos de los hermanos Grimm, los más importantes folcloristas alemanes, comenzaron a recibir una fuerte atención por parte del público infantil, decidieron titular su antología como Cuentos de los niños y el hogar. Pero recibieron duras críticas por las historias perversas que presentaban a los niños, al punto de verse en la necesidad de modificarlas para volverlas más afines a la sensibilidad propia de los infantes.

 

La denominación del cuento maravilloso como “cuento de hadas”

Los cuentos maravillosos han recibido el nombre de “cuento de hadas” (en francés: “contes des fées” y en inglés: “fairy tale”). Sin embargo, no todos los cuentos agrupados bajo esta denominación involucran la presencia de un hada; de hecho, hay consenso entre los críticos literarios en que la naturaleza del cuento no depende de la aparición de hadas en él.

Uno de los estudiosos de la literatura maravillosa que se ha expresado en este respecto ha sido el escritor de El señor de los anillos, J.R.R. Tolkien, para quien la definición de un cuento como “cuento de hadas” no depende de que existan hadas como personajes, sino de que las historias transcurran en “Faërie”, la tierra de las hadas, los duendes, los elfos, los príncipes y las princesas, y no solamente especies mágicas sino también muchas otras maravillas.

Hoy en día, existe la expresión coloquial “un final de cuento de hadas”, haciendo referencia a un final feliz. Sin embargo, y a pesar de que en el imaginario colectivo los cuentos maravillosos concluyen con un final feliz, no todas estas narraciones terminan de esa manera. Los finales de los cuentos maravillosos, especialmente los de los relatos recogidos por los folcloristas, suelen ser mucho más crudos de lo que uno podría prever.

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