Una consigna de escritura, para trabajar juntos.

La consigna para la clase de este viernes será la siguiente:

Crear un personaje característico del relato policial clásico y describirlo.

ACLARACIONES: la descripción debe ser completa (debe consignar las características físicas y psicológicas del personaje) y debe pensarse como una descripción literaria (diferente, por ejemplo, a aquellas que pueden encontrarse en los libros de ciencia).

Y UNA IDEA MÁS: el que se anime puede incluir, además, un dibujo que acompañe la descripción.

DEBEN CREAR UNA ENTRADA EN SUS BLOGS!!!

 

A continuación, presento mi propio personaje:

La señorita Broom

Usted está buscando un investigador privado, ¿estoy en lo cierto? No me pregunte cómo me enteré, pero lo sé y conozco a alguien que puedo recomendarle: la señorita Broom.

Seguramente en este momento usted se esté preguntando si la conoce. Pues yo puedo responderle con seguridad que jamás la ha visto.

¿Qué cómo lo sé? Pues si la hubiese visto, lo recordaría. La señorita Broom es un personaje inolvidable…

Y ahora que sabe que no la conoce debe estar creando, en su mente, una imagen para hacer coincidir con el nombre. Pero, muy posiblemente, su imaginación va a crear una imagen falsa.

Déjeme ayudarlo:

Por empezar, usted debe estar pensando que estamos hablando de una mujer muy joven, pero se equivoca. La señorita Broom no lleva el título de “señorita” por su corta edad, sino porque aún es soltera.

¿Se pregunta por qué? No se preocupe, muchos lo hacen. Muchos se han atrevido a preguntárselo a ella, y ella no duda en replicar: “no crean que no me he casado porque no he podido. Si no tengo marido es porque nunca conseguí uno”. Quizás usted ahora sienta pena por ella, pero no debería, La señorita Broom no da pena; es una mujer fuerte, severa y muy segura de sí misma. No lo olvide.

Pero volviendo a la cuestión de su edad… debo aclararle que no la sé con exactitud, la señorita Broom nunca la diría. Sin embargo, podemos ver que cada vez mas canas van invadiendo su cabeza, colocándose distraídamente por cualquier lado y con más decisión en la sienes, y dándole a su melena un aspecto aún más electrizado que el que ya tiene por naturaleza.

Muchos creen que es ese pelo el que le confiere a la señorita Broom un aspecto de escoba, pero se equivocan. El pelo es tan solo uno de los muchos rasgos que la asemejan a este objeto de uso doméstico. Sus piernas flacas y kilométricas, su torso alargado y su cuello estirado poseen esa longitud propia del palo de escoba. Ayuda, además, a esta identificación el hecho de que la señorita Broom elija siempre ropas color marrón claro, casi del color de la madera, y que siempre lleve los brazos pegados al cuerpo. La palidez amarillenta de su tez, combinada con su melena rubia, se asemeja a la paja y completa la imagen. Pero aquello que hace que quien mire a la señorita Broom recuerde inmediatamente a una escoba no es sólo su aspecto físico, sino también su manera de moverse: la señorita Broom no camina, se desliza. Jamás levanta los pies.

¿Está desconcertado? Lo veo en su cara. Sé lo que está pensando. Usted se está preguntando qué me lleva a recomendarle, para resolver su caso, a una vieja flacucha que se arrastra por el piso y que, probablemente, encontrará una enorme dificultad en salir a la calle, en buscar evidencia, en perseguir a los sospechosos. Pues escuche bien; la señorita Broom no hará nada de todo eso. La señorita Broom es una señorita: no se ensuciará las manos jamás.

No le ha gustado escuchar esto, lo sé. Sé que usted ha puesto a mucha gente a tratar de resolver su caso, sé que tiene a la policía trabajando en ello y sé que pensará que si ninguno de ellos, que han trabajada arduamente, ha logrado nada, menos aún lo conseguirá alguien desde la distancia. Reconozco, en su cara, el escepticismo.

Pero vaya a verla y cuéntele su caso; explíquele lo que sabe, lo que tiene. Quizás ella le haga alguna pregunta más, quizás le pida hablar con algún testigo o ver algún objeto relacionado con la causa, quizás se tome un día o dos… y luego resolverá su caso.

Usted se estará preguntando cómo; cómo una mujer podrá, desde la distancia, descubrir la verdad. Qué la hace tan distinta y tan especial como para lograr lo que nadie ha logrado. Pues puedo responderle.  Es su cerebro, su enrome, brillante y misterioso cerebro, lo que la hace única. Usted le contará su caso y ella pensará, razonará, no hará otra cosa. Pero, se lo aseguró, resolverá el enigma.

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